Texas

Fredericksburg: ¡Europa en Texas!

Visita Texa, carreteras con aroma a uva y durazno, vino local, chocolate, historia y cultura alemana en donde menos imaginamos. Hay poblados alemanes en Texas: Fredericksburg es un destino surrealista que vale la pena conocer.

La recomendación de Fredericksburg

Un muy buen amigo de la Maestría, estuvo viviendo en Texas y cuando le comenté que me daría una vuelta por allá, lo primero que me dijo es que si estaría cerca de San Antonio y San Marcos, seguramente me interesaría visitar Fredericksburg. Obviamente escuché el nombre y mi primera interrogante era si realmente se encontraba en Texas.

Cabe señalar que cuando he solicitado tips sobre Texas, lo único que me recomendaban era hacer compras. La realidad es que nunca me he conformado con lo típico para visitar así que decidí averiguar más sobre el estado.

Cuando pensamos en Texas, muchas veces sólo pensamos en compras y BBQ. ¡Pues no señores! Texas está hecho para sorprendernos y Fredericksburg es un lugar casi en medio de la nada. O al menos, eso parece.

¿Cómo llegar a Fredericksburg?

Si estás hospedado en San Antonio, la localidad de poco más de 10,000 habitantes, Fredericksburg se encuentra aproximadamente a 1 hora y 20 minutos de la ciudad. Si estás en Austin yo calculo que podrías hacerlo en 30 minutos.

Lo que yo te recomiendo es llevar un GPS. Lo mejor de todo esto es que la vialidad de las carreteras y ciudades en Estados Unidos es tan exacta y precisa que puedo asegurarte que confíes casi al 98% en tu GPS.

En fin, por supuesto que un destino surrealista tiene magia desde el momento que emprendes el viaje sin saber exactamente a dónde vas y manejas por la carretera hacia lo desconocido hasta que llegas.

La carretera en sí es una aventura, soledad, momento exquisito para meditar y pensar en uno mismo, sólo dos carriles, pocos autos pasando, uno que otro rancho y una que otra casa de BBQ. Por fin llegamos a Fredericksburg. Inmediatamente respiré un aroma alemán en la localidad.

¿Qué hacer en Fredericksburg?

Durante el trayecto en carretera, me encontré a cada 2 metros, sembradíos de durazno y casas vinícolas. Muy típico de la región, por lo que si no pruebas el pay de durazno ó el vino local, no fuiste a Fredericksburg.

La realidad es que Fredericksburg tiene orígenes alemanes. Así es, su fundación por alemanes y proporción actual de residentes del lugar, le dan honor a su esencia.

Todos en Fredericksburg intentan venderte un buen vino ó chocolates. Sin duda alguna una experiencia muy europea en medio de Texas pues hasta la arquitectura es muy al estilo alemán.

Definitivamente, debes comprar algunos productos locales. Son un excelente recuerdo del lugar.

¿Puedo comprar souvenirs en Fredericksburg?

Si quieres comprar souvenirs de Texas, este es el lugar ideal. Los precios son mucho más accesibles y variados que en cualquier ciudad como San Antonio, Houston ó Austin.

Moría de hambre así es que decidí pasar a una cafetería interesantísima con golosinas y postres, compré un enorme vaso de Cappuccino y unas deliciosas galletas de Macadamia. La tienda era una exquisitez para mis sentidos, con una decoración muy estadounidense. La cafetería se llama Clear River.

La Avenida principal tiene muchísimas tiendas para comprar decoración para tu hogar y si sigues caminando llegas a las oficinas de Gobierno y algunos edificios históricos.

Realmente sólo fue una tarde de 3 ó 4 horas las que pasé en esa localidad, pero volvería con los ojos cerrados. Una señora residente de la localidad nos contaba que hay lugares para escalar y museos como el National Museum Pacific War, hecho en memoria de la Segunda Guerra Mundial.

Fredericksburg: Un destino surrealista, fuera de los estándares que regularmente conocemos de Texas. ¿Qué esperas? Ponlo en tu agenda cada vez que vayas a Texas, te encantará!

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