Icono del sitio Hoteles en

Machu Picchu, 5 razones para visitar el sitio arqueológico más famoso

Te damos 5 razones para visitar Machu Picchu, considerado uno de los mejores destinos en América Latina. Y se engaña quien cree que se trata de aquellos lugares a los que basta ir una sola vez para conocer y listo. Créeme: en cada viaje a Machu Picchu, seguramente habrá nuevos descubrimientos y aún más encanto.

Si aún no estás convencido, echa un vistazo a este post que hemos preparado y conoce 5 razones para decidirte:

1. Cada estación del año, una nueva ciudad

Es difícil definir la mejor época, pues hay muchas variables que pueden influenciar según el perfil del viajero. Cada temporada del año es buena para conocer Machu Pichu.

De Noviembre a Marzo

A pesar de ser verano en el hemisferio sur, la lluvia es constante en la región de Machu Picchu. Pero no es algo que obstaculice el paseo: con una capa de lluvia o chaqueta y zapatos impermeables, estás preparado para enfrentar el agua.

El tiempo lluvioso genera neblina, que da un aire de misterio a los paisajes de las ruinas. Además, el período es de baja temporada. Entonces, es ideal para quien prefiere hacer los recorridos con más tranquilidad y ahorrar en los paseos, que se vuelven más baratos.

Es necesario estar atento, pues en febrero la Ruta Inca cierra para mantenimiento, pero igualmente puedes legar en tren.

De Marzo a Mayo

Es la temporada media, pero los precios siguen por debajo de lo normal. Hay poca lluvia y la zona todavía no suele estar tan llena. Es una gran época para hacer este viaje.

De Junio a Agosto

Es la temporada alta. Quien escoge este período tiene que prepararse para desembolsar más dinero e esperar muchos turistas visitando Machu Picchu. La región suele recibir al menos 3.000 personas por día en esos meses.

Es aconsejable garantizar el ingreso a la Ruta Inca en esa época con hasta 6 meses de antelación. La ventaja de esta época es que el clima estará seco, con días soleados, pero las noches suelen ser bien frías.

De septiembre a octubre

El movimiento vuelve a caer al ritmo de media estación. El clima varía, con momentos de sequía y de lluvia y los precios permanecen accesibles.

2. Paisajes impresionantes

Con tal belleza presente en Machu Picchu, no es de extrañar que la antigua ciudad andina de Perú sea una de las siete maravillas del mundo. Nadie permanecerá indiferente ante la genialidad de las creaciones incas.

Es difícil imaginar cómo el hombre fue capaz de construir todos esos monumentos en una región montañosa, de difícil acceso, a los márgenes de un abismo.

Es imposible no cuestionarse cómo eran transportados los bloques de piedras gigantes hasta la cima de la montaña, para formar los templos allí presentes. Pero la atmósfera del lugar es exactamente así, con mucha historia, espiritualidad y cubierta de misterios.

Entre las diversas ruinas, templos y magníficas arquitecturas para admirar, las principales atracciones de la región son el Camino Inca, el Templo del Sol, la Huayna Picchu, el Templo del Cóndor y el Templo de La Luna.

El Camino Inca es el camino más popular que los visitantes recorren para llegar a las montañas. Los ojos de quien camina por allí se extasían frente al panorama natural de montañas cubiertas de nieve, ruinas increíblemente conservadas y la fusión del cielo con la tierra entre el bosque que rodea la región.

Los templos del Sol, del Cóndor y de La Luna siempre sorprenden por los simbolismos y, principalmente, por las bellezas arquitectónicas.

La Huayna Picchu es la famosa montaña que tiene vistas a Machu Picchu. Además de la increíble vista, su cima cuenta con ruinas que impresionan tanto como todo el paisaje alrededor.

3. Gastronomía imperdible

La ciudad perdida de los Incas está a 2.430 metros de altitud. Esto puede generar vértigo o un hambre voraz a quien recorre las pistas. Entonces, cuando la voluntad de comer aparezca, quédate tranquilo, pues la culinaria peruana no deja a nadie defraudado .

Los platos típicos del país son: ceviche, compuesto por pescado crudo, o camarón, marinado con jugo de limón; sopa de maíz: la sopa a la criolla, hecha con carne, leche, cebolla, ajo, pimienta, pan y orégano; rocoto relleno; alpaca a la parrilla (de la familia de las llamas); cuy al horno; queso kapche – crema de queso; chicharrón con mote (torresmo); y las entradas a base de maíz y de tabaco.

Para beber, no puedes dejar de probar el pisco agrio, una bebida bien típica del Perú que es una especie de licor con limón, uva, clara de huevo y canela. Si prefieres algo sin alcohol, bebe la chicha morada – una bebida con maíz morado – y el Inka Cola, el refresco peruano más popular.

Para los bohemios, las opciones de cervezas son muy buenas, baratas y de calidad. Las más solicitadas son la Cusqueña, la Cristal y la Arequipeña.

Para quien tiene espacio para un postre, las opciones son deliciosas: pastel con helado, suspiro a la limeña y manjar blanco.

Tampoco puedes perder la oportunidad de probar las frutas locales: la chirimoya (una especie de manzana cremosa), la lúcuma (parecida a la nuez) y la tuna (la parte carnosa de un tipo de cactus).

4. Artesanía por todos lados

Una de las riquezas del país que conquista al turista es la artesanía. En todos los rincones es posible encontrar ponchos, tejidos bordados, accesorios, bolsos y souvenirs con colores y rasgos marcados del país.

La fuerza de la artesanía en Perú se da por el hecho de que esa es la fuente de ingresos de muchos nativos.

5. Opciones económicas de transporte

Para llegar a Machu Picchu, puedes ir en tren desde Cuzco. Al llegar a Aguas Calientes, cada hora salen autobuses a la ciudad perdida de los Incas. (El valor es, en promedio, USD $ 12 y el viaje dura unos 30 minutos)

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 10 Promedio: 4.5)
Salir de la versión móvil