Café Tortoni

Café Tortoni, el café más antiguo de Buenos Aires

El mítico Café Tortoni es un clásico de la ciudad porteña. Inaugurado en 1858, es el café más antiguo de Buenos Aires. Es el más emblemático, el paradigma de los bares porteños y está ubicado en el casco histórico de la ciudad.

Los porteños estamos acostumbrados a ver colas para entrar ya que es muy visitado por los turistas. Hoy después de la pandemia, se puede visitar más fácilmente o sea que hay que aprovechar esta oportunidad y disfrutar de un rico café o chocolate con churros en el bar más famoso de Buenos Aires. Sólo al entrar nos invade la historia y la cultura que encierran sus paredes cubiertas por pinturas y fotos. Sus paredes enmaderadas y las mesas de mármol y roble nos hacen imaginar las importantes personalidades que las ocuparon, los encuentros y las peñas literarias. El Café Tortoni es un verdadero museo y testigo indispensable de la historia de Buenos Aires.

El Café Tortoni forma parte, además, de la lista de bares notables de la ciudad. Los bares notables son aquellos que han sido oficialmente reconocidos por su historia, sus personajes, su arquitectura o por ser el lugar donde ocurrió algún hecho cultural o histórico relevante.

El 26 de octubre la Ciudad celebra el Día de los Cafés de Buenos Aires, fecha instituida por la Legislatura Porteña por Ley N°511 del año 2000, en honor a la apertura del Café Tortoni en un día como este en el año 1858.

El mítico Café Tortoni, un clásico de Buenos Aires

Los orígenes del Tortoni en París

La historia del Tortoni se remonta a la París de fines del siglo XIX. Un veneciano de apellido Velloni y heladero de profesión, abre en París su primer café-heladería en el Boulevard des Italiens, como no podía ser de otra manera. Tiene mucho éxito y logra tener cuatro cafés. Contrata a otro italiano, François Xavier Tortoni, romano en este caso, para gerenciarlos.

Cuenta la leyenda que Velloni no era bueno para los negocios y ya para el 1800, el café pasa a pertenecer a Tortoni. No sólo la propiedad cambia de mano sino el nombre y así se mantiene por más de un siglo. Tortoni lo agranda, agrega mesas de billar, coloca mesas en la terraza y lo convierte en el centro de encuentro de políticos, intelectuales y artistas.

14 años después, François Tortoni muere y sigue gerenciándolo su hijo que lo posiciona como el lugar de moda de París, tanto para las noches de ópera como para tomar un helado en verano. Por sus mesas pasaron personalidades ilustres como Edouard Manet, Victor Hugo y Alexandre Dumas.

Cierra sus puertas a fines del siglo XIX pero en 2017 reabre en el barrio Le Marais de la capital parisina para ofrecer la misma atmósfera del siglo XIV con decoración en madera y vajilla antigua. Un imperdible en París: ir a tomar un café o un helado para revivir la leyenda y el esplendor del Café Tortoni.

El café Tortoni de Buenos Aires

El éxito del café Tortoni del siglo XVIII fue tan grande que traspasó fronteras: hubo cafés Tortoni en otras ciudades francesas además de París, en Florencia y, por supuesto, el mítico café Tortoni de Buenos Aires.

El Café Tortoni porteño fue fundado por un francés, de apellido Touan, en 1858, quien bautizó al bar con el mismo nombre del célebre café de París. El primero estuvo en la esquina de la Avenida Rivadavia y Esmeralda y luego se trasladó el número 826 de Rivadavia. Aquí se concentró la vida literaria y artística de la ciudad, se organizaban conciertos, conferencias, exposiciones, lectura y comentarios de libros.

El mítico Café Tortoni, un clásico de Buenos Aires

Cuando se abre la Avenida de Mayo en 1894, el bar cambia su entrada el número 829 de la nueva avenida como lo vemos hoy. Para esos entonces, el dueño era otro francés, Pedro Curuchet, precursor de la famosa peña del Tortoni, la Agrupación Gente de Artes y Letras, que funcionó entre 1926 y 1943, en el sótano del café.
En sus mesas se sentaron personalidades de la talla de Alfonsina Storni, Benito Quinquela Martín (uno de los fundadores de la peña), Jorge Luis Borges, Carlos Gardel, Baldomero Fernández Moreno, Federico García Lorca y Juana de Ibarbourou, entre muchos artistas, políticos y hombres de letras.

Visitar el Café Tortoni hoy

Visitar el café tortoni hoy es entrar a un museo que guarda recuerdos únicos de la historia de la ciudad: fotos de personajes ilustres, pinturas, caricaturas y poemas dedicados al Tortoni. Se puede recorrer el lugar y admirar bustos de artistas famosos como Carlos Gardel, Luigi Pirandello, Juan de Dios Filiberto, Jorge Luis Borges y Benito Quinquela Martín (esta última obra del renombrado escultor Luis Perlotti). Sus espejos, sus lámparas, las mesas, la barra y la caja registradora enmarcan un ambiente que conserva la esencia de lo antiguo en tiempos modernos. Es un lugar único, acogedor, teatral, donde se respira poesía, talento y mucha historia.

Chocolate con churros y mucho más

El Tortoni no es sólo un café histórico. Detrás de tanta belleza, hay una oferta gastronómica de primer nivel y a precios accesibles. El Tortoni ofrece un variado menú para comer, picar o tomar el café o té.

Desde el clásico bife de chorizo argentino hasta ensaladas, sándwiches, desayunos, medialunas, tortas, el café más rico y los vinos de las cepas nacionales más importantes.

Una de sus especialidades es el famoso chocolate caliente con churros. Los churros son una delicia, crocantes y rellenos de dulce de leche o bañados en chocolate. Una perdición.

Los precios de la carta para la merienda o el desayuno: el chocolate con churros cuesta 570 pesos, el café expresso 190, las medialunas 80, tortas variadas 500 pesos (la cheese-cake es perfecta). Para almuerzo o cena , algunos ejemplos: bife de chorizo: 1200, sándwich de lomo 850, hamburguesa 450, ensalada caesar 750 o un tostado mixto 450 pesos argentinos.

¿Te animas a conocer el bar más emblemático y mítico de Buenos Aires? No te lo puedes perder

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